lunes, 7 de mayo de 2018

El Almirante Bonifaz y el Puente de Barcas.

          Como reza el título, y aprovechando que estamos en el mes de las flores, vamos a retroceder muchos años al pasado de la ciudad, concretamente lo haremos hasta el día 3 de mayo del año 1248. Una fecha muy importante en el devenir hispalense ya que, en esa jornada histórica, nuestro protagonista de hoy quedaría vinculado para los anales como el Almirante Bonifaz, el que rompió el Puente de Barcas.

"Remon Bonifas, Alcalle". Miniatura del s.XIV,
"Libro armorial de la Cofradía de Caballeros
 de Santiago de la Fuente, Brugos"
(Junta Castilla y León).

Don Ramón de Bonifaz y Camargo, al que algunos lo ubican procedente de distintas poblaciones cántabras, asturianas o incluso francesas, todo parece indicar que se trata de un noble burgalés, llegando a ser alcalde de la propia Burgos, como vemos en el detalle de la imagen superior. Es conocido por ser fundador de la Marina Real de Castilla y su Primer Almirante, maniobrando dicha armada en la Costa Cantábrica, pero administrada desde su sede burgalesa, lugar en el que conoció al rey Fernando III en 1245.

Estatua del Almirante Bonifaz (frente foto) bajo la
escultura ecuestre del rey santo, en el monumento al
rey Fernando III ubicado en la Plaza Nueva. 

Según las crónicas, el patrón de Sevilla y el marino tuvieron una reunión en Jaén al inicio del año 1247, tras la firma del Pacto de Jaén con el Reino Nazarí el año anterior. En dicha ciudad, el monarca le encargó una difícil tarea al "Omne de Burgos", que no era otra que la de reunir una fuerte armada que le sirviera de apoyo para la Reconquista de Sevilla, dada las dificultades que presentaba la ciudad debido a la distribución de su muralla y al amparo del río Guadalquivir y el arroyo Tagarete. Así pues, emprendió camino hacia las tierras del norte, dónde reunió a numerosos marineros de las Cuatro Villas de la Costa (San Vicente de la Barquera, Santander, Laredo y Castro Urdiales) en cinco nuevas galeras, además de sumarse más tripulación navarra al mando de Diego López de Haro, otros tantos en Avilés comandados por Rui Pérez y algunos más en la costa gallega bajo las órdenes de Paio Gomes Chariño. Ya en el mes de agosto, una flota formada por 13 navíos de vela y las cinco flamantes galeras remontaron el río Guadalquivir para participar en el asedio a la Isbiliya musulmana.

Matasellos y sellos del Almirante Bonifaz y del rey Fernando III, conmemorativos del VII Centenario en 1948
(www.todocolección.net)

El cerco a la ciudad era dificultoso y una de las claves para su rendición pasaba por intentar aislar la ciudad de su comunicación con el arrabal de Triana, y para ello era necesaria la rotura del Puente de Barcas, ya que era el camino que desde la Puerta de Triana enlazaba con dicho barrio junto al Castillo de San Jorge y proseguía hasta la comarca del Aljarafe. Para lograrlo se acordó dicha fecha, aprovechando la subida de la marea y que el viento resultara favorable, lo cual favoreció a la fuerza de los barcos. Dos de las naves habían sido reforzadas y cargadas especialmente para la misión, impactando primero la llamada "Carceña" comandada por Ruy Pérez, sin lograr el cometido final, logrando la ruptura definitiva la segunda, conocida como "Rosa de Castro", con el Almirante Bonifaz al mando.

Detalle del dibujo "La Sevilla almohade. 1248" de Pacho Garmendia del libro homónimo. Se aprecia el Castillo de
San Jorge, el Puente de Barcas o la Torre del Oro entre otras cosas. (Agencia Andaluza del Agua, 2009)

Podemos verlo en este dibujo, ya que en algunas crónicas y estudios posteriores se hace referencia a una cadena que cortaba el paso entre la Torre del Oro y otro torreón frente a ella en torno a la trianera c/Fortaleza, pero no se ha podido confirmar su existencia, así como tampoco el traslado de los navíos mediante troncos hasta el meandro de San Jerónimo y que desde allí emprendieran la embestida con la corriente a favor. Precisamente este hecho histórico aparece representado en varios escudos de poblaciones cántabras y una asturiana, como vemos en la siguiente imagen.

Diferentes heráldicas relacionadas con la hazaña a los pies de la Torre del Oro.

Tras lograr nuestro protagonista la dificultosa tarea, el rey aún tuvo que esperar hasta el 23 de noviembre de ese año de 1248 para poder tomar esta Sevilla Legendaria, la cual ha querido recordar al insigne marinero con la c/Almirante Bonifaz, junto a la c/Sierpes y con la c/Santander que desemboca en el lugar de los hechos frente a la Torre del Oro.

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