jueves, 6 de julio de 2017

El Templete de San Onofre.

          Hoy nos encaminamos hacia el extremo norte de la ciudad, dejando atrás el Hospital de San Lázaro, por el mismo camino que nos acerca al Cerro Macareno, pero quedándonos dentro de los límites de nuestro municipio. En concreto, vamos al barrio de San Jerónimo para encontrarnos con una pequeña construcción que a pesar de ser ya algo casi singular, pasa inadvertida en el estrés diario de la civilización moderna.

Templete de San Onofre.


Allí en un paraje rural conocido antiguamente como El Santo, donde se bifurcaban las Veredas de la Rinconada y Brenes y  un sendero las comunicaba con la Cañada Real del Bodegón de las Cañas, estaba la Venta del Santo, que anteriormente fue la ermita donde se ubica este humilladero desde finales del s.XV. Estos cruceros eran generalmente abundantes en la época medieval, y Sevilla contaba con varios de ellos, pero hoy en día solamente quedan en pie el afamado Templete de la Cruz del Campo y éste de San Onofre.

Derribo de la antigua venta y descubrimiento del humilladero.

Dado que se trata por tanto de una reliquia de nuestro pasado, hay que agradecer que hoy permanezca en pie, no sin dificultades. Quizá se deba a que este monumento reapareció en el otoño de 1914 durante el derribo de la mencionada Venta del Santo en la que se encontraba anexionado, como vemos en la foto superior y lo comentó el diario "El Liberal" en portada. Posiblemente este hecho haya servido para salvarla del expolio y del derribo durante tanto tiempo, algo que en el pasado s.XX casi se consigue, al dejarlo en un lamentable estado de abandono y embutido entre las vías del ferrocarril del cercano apeadero de San Jerónimo y el nuevo encauzamiento del arroyo Tamarguillo, una obra que desvió este afluente tras la nefasta riada de 1961 para que desemboque en el río Guadalquivir tras atravesar esta zona y junto al puente de la Carretera de Alcalá del Río, la A-8002, que cruza las vías y el arroyo. De este puente baja una pasarela que sirve de acceso al lugar o desde una senda proveniente de una cercana rotonda de la Ronda Supernorte, la SE-20, que discurre paralela al canal.

Cubierta del templete ya restaurada.
Algunos autores refieren su existencia al cercano Monasterio de San Jerónimo de Buenavista, que había sido construido unas décadas antes, y precisamente de allí proviene la cruz papal que fue recolocada en la cubierta. Otros sin embargo, lo sitúan como el crucero al que acudían en vía-crucis desde el Hospital de San Lázaro, aunque el lazareto tiene el suyo propio que actualmente está reubicado en la Plaza de Santa Marta. Y por supuesto, como no podía faltar en esta Sevilla Legendaria, existe la leyenda popular que nos cuenta que el origen del templete se debe a que era un lugar venerado porque fue donde el caballo del rey Fernando III se detuvo cuando el rey santo llegaba para reconquistar Sevilla. También de realeza, en este caso los Reyes Católicos, existe otra creencia que lo sitúa allí en agradecimiento de estos monarcas al monasterio por acogerlos en uno de sus viajes.

Obras del derribo de la Venta del Santo en 1914. 

Si bien, según publicó el historiador sevillano Arana de Valflora, parece probable que este humilladero y la que fuera la ermita aledaña estuvieran dedicadas a San Onofre por ser patrón de los tejedores, y que dicha ermita hiciera las veces de hospital para dicho gremio hasta que en 1578 perdiera esa condición, a favor del de San Lázaro, dada la reducción que acomete el Cabildo ante los numerosos hospitales que había por entonces en la urbe hispalense.

Templete de San Onofre ya redescubierto en 1914.

Este monumento de estilo gótico-mudejar recibió el apoyo fundamental, en el momento de su redescubrimiento, por parte del prócer sevillano d.Miguel Sánchez-Dalp y Calonge. Gracias a su interés, se intenta adecentar el lugar de la mejor manera posible y ante la ausencia del santo egipcio se decide colocar la imagen del Sagrado Corazón, realizada en hierro fundido con una pátina negra que le ha servido para recibir el apodo del "Santo Negro". Tras el fallecimiento del que llegó a ser presidente del Ateneo de Sevilla, el templete vuelve a caer en el olvido y abandono, a pesar de estar catalogado como Bien de Interés Cultural y Patrimonio Histórico de España. Permaneciendo vivo durante estas décadas oscuras por la labor de sus fieles, hasta que finalmente un acuerdo con Adif, propietaria de los terrenos, posibilitó su más que necesaria restauración en la primavera de 2013.

Sagrado Corazón de Jesús, el Santo Negro.

Y con la bendición de esta imagen finalizamos esta visita a la historia de nuestra ciudad, de un barrio que ha sabido mantener a San Onofre en la memoria, más allá de la céntrica capilla en su honor que queda como recuerdo del que fue el Convento Casa Grande de San Francisco en la Plaza Nueva, y que incluso celebra su particular romería hasta este cruce de caminos.

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